Venezolanos en Chile - el siguiente destino

Chile, el siguiente destino

En septiembre de 2018 la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) anunció que al menos 2.648.509 venezolanos han abandonado su país a causa de la crisis humanitaria que este experimenta. 

Venezuela!
En este contexto, Ecuador y Perú establecieron el pasaporte como único documento válido para ingresar a ambos países, lo cual constituyó una medida restrictiva que, si bien intenta proteger a los migrantes sin pasaporte ante los riesgos de trata y suplantación de identidad, también los empuja a destinos más distantes para obtener un estatus regular.
Por esta razón, Chile ha sido el siguiente destino de los venezolanos en la región tras Colombia, Perú y Ecuador. Este hecho se sustenta en las facilidades para obtener una visa humanitaria y radicarse en dicho país.

No obstante, en Chile también se observa un desbordamiento de la capacidad institucional para atender a esta población y una creciente presión en las comunidades receptoras que los acogen. Por consiguiente, el Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible (OLDS) publica un perfil laboral de los migrantes con la intención de visibilizar sus características, las oportunidades que genera su arribo al país y los retos a los que se exponen tanto las comunidades como los gobiernos.

Retos y oportunidades de la migración en Chile

A pesar de la distancia entre Venezuela y Chile, este país ha experimentado el arribo masivo de migrantes, lo cual genera un incremento en la demanda de servicios públicos, recursos y asistencia humanitaria

De acuerdo con datos de la OIM y el Grupo de Lima, en tan sólo 2.5 años la población venezolana se ha multiplicado por 20, pasando de 8.001 en 2015 a cerca de 160.000 ciudadanos del país caribeño en el primer semestre de 2018. Adicionalmente, se debe destacar la rapidez de la migración ya que en el último año y medio ha ingresado el 78.36% de estas personas, es decir cerca de 6.965 migrantes por mes.



Más preocupante aún es la tendencia, la cual se observa en franco crecimiento. Esta dinámica podría intensificarse por la solicitud de pasaporte para ingresar a Ecuador y Perú, lo cual obligaría a cada vez más venezolanos indocumentados a transitar hacia Chile para reportar un ingreso regular y obtener permisos de trabajo y residencia.

Por otra parte, se destaca que en Chile hay al menos 270.000 personas que migraron desde Venezuela, de acuerdo con los datos que el OLDS pudo obtener de Facebook en septiembre de 2018.
Ante este dato, surge la interrogante por la brecha entre la cantidad reportada por el Grupo de Lima y la obtenida de Facebook. De acuerdo con los análisis del OLDS se pudo determinar que esta diferencia estaría explicada principalmente por la migración irregular y de personas con no venezolanas que migraron desde el país caribeño.
Cabe destacar, que en el Censo de Venezuela de 2011 se registraron a 12.037 personas chilenas y a que las estimaciones de Naciones Unidas ubicaban la cifra en 15.500 para 2017. Estos datos sugieren que la cantidad de retornados chilenos no alcanza a explicar la brecha entre el reporte del Grupo de Lima y los cálculos del OLDS, por lo cual se fundamenta la sospecha de una considerable tasa de irregularidad.

Por otro lado, es importante destacar que se desconocen las características laborales de estos migrantes. Por esta razón, el equipo del OLDS ha decidido utilizar los datos de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas chileno para ofrecer una caracterización inicial de esta población y contribuir al reconocimiento de los retos y oportunidades a los que se enfrenta el país.

Consideraciones metodológicas

La ENE es una encuesta continua que permite obtener información laboral confiable del mercado de trabajo chileno. No obstante, se debe destacar que el diseño muestral de la misma fue realizado sin prever el flujo masivo de migrantes. Por esta razón existe el riesgo de que se presente sesgo a la hora de hacer inferencia sobre las estimaciones de las características de estas personas.

Sin embargo, se espera que la muestra obtenida pueda ofrecer información relevante de la población venezolana, ya que el muestreo realizado por el INE cumple con los más altos estándares estadísticos. Aun así, en la presente publicación se evitará realizar inferencia sobre la población total y se analizarán los resultados de la muestra obtenida en la ENE del primer semestre de 2018.

La muestra incluyó a 447 ciudadanos venezolanos, que con el factor de expansión representarían a 43.695 personas, y 204.814 chilenos y ciudadanos de otras nacionalidades que representan a más de 18 millones de personas.

Migrantes jóvenes y educados llegan a Chile

Los resultados obtenidos se resumen en la infografía adjunta. De acuerdo con estos, se pueden identificar que, los venezolanos encuestados cuentan con mayor nivel educativo que sus pares chilenos. Esta situación implica una transferencia de capital humano desde Venezuela, lo cual puede generar dinámicas de difusión del conocimiento por medio del diálogo social.

Concretamente se destaca que el porcentaje de personas mayores de 15 años con educación superior es 2.58 veces mayor en la población venezolana en comparación con los chilenos. Adicionalmente se resalta la juventud de los venezolanos, ya que los ocupados e inactivos presentaron en promedio nueve años menos, mientras que los desocupados evidenciaron un año menos que sus pares chilenos.


Esta situación genera un claro potencial de desarrollo debido a que los y las venezolanas presentan altos niveles de capital humano y porque se encuentran en plena faceta productiva. No obstante, se evidencia la incapacidad del mercado laboral para absorber a esta población ya que los migrantes experimentan una tasa de desempleo 2 veces mayor que sus pares chilenos. Este hecho se puede explicar también por la posible menor experiencia laboral de los migrantes debido a su mayor juventud, por la carencia de redes de apoyo y contactos y por los tiempos propios de la integración social.

Es destacable que los venezolanos ocupados experimentan una mayor tasa de formalidad que sus pares chilenos, posiblemente a causa de sus altas tasas de educación superior. Esta situación provoca que la tasa de desprotección en salud sea prácticamente la misma entre los ocupados chilenos y venezolanos.

Estas características demuestran que la migración venezolana y su consiguiente transferencia de capital humano genera oportunidades para el desarrollo económico chileno, no obstante, se debe contar con una política clara de generación de empleos que promueva la absorción de esta nueva población para aprovechar al máximo su capacidad productiva, promover su estabilización socioeconómica y prevenir una competencia dañina por el empleo que genere escenarios de xenofobia en las comunidades receptoras.


Sin embargo, para diseñar una política de integración eficiente se hace necesario realizar mayores ejercicios de caracterización e investigaciones.

Ante esta necesidad el Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible continuará realizando esfuerzos que contribuyan a visibilizar y comprender los retos y oportunidades de las migraciones en el continente, con especial énfasis en la reciente diáspora venezolana.

Alberto Castillo Aroca
Subdirector del OLDS 
Miembro de la Mesa Temática de Migraciones (MTM)
*El Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible - OLDS es una institución con un marcado enfoque técnico, por ello, las opiniones acá presentadas son responsabilidad de su autor y pueden no representar la posición institucional del OLDS.

14 de septiembre de 2018