¿Es confiable el Petro, el nuevo criptoactivo venezolano?

El criptoactivo venezolano Petro

El petro posiblemente pase a la historia como un gran intento de innovación que fracasa por la desconfianza en un gobierno.

Actualización del 1 de septiembre de 2026. Este análisis se publicó en febrero de 2018, cuando el petro estaba en preventa. La Superintendencia Nacional de Criptoactivos (SUNACRIP) apagó el petro el 15 de enero de 2024, y la Plataforma Patria cerró los monederos en criptoactivos. El cierre llegó tras un escándalo de corrupción que terminó con la detención del superintendente del organismo. El texto que sigue se conserva sin cambios de fondo, como quedó en 2018.


Tras la abolición del patrón oro como referencia del valor de las monedas, estas entraron en un sistema flotante donde la oferta, la demanda y el dólar determinan la dinámica de los tipos de cambio.

Las monedas dejaron de ser dinero mercancía para constituirse en activos de curso legal cuyo respaldo lo otorga una economía nacional a través de su banco central. Por eso el principal determinante del valor de una moneda es la salud financiera y productiva de la economía y, en segundo lugar, la confianza de ciudadanos e inversores extranjeros en esa economía y sus instituciones.

En el caso venezolano, la inseguridad jurídica derivada de las políticas de expropiación, la centralización del poder y el deterioro institucional llevaron a los grandes capitales a buscar destinos con mayores garantías. Eso provocó presiones devaluatorias, ante las cuales el gobierno reestructuró y afianzó el sistema de control de cambio que tradicionalmente ha existido en el país.

Estos hechos, junto al deterioro político, social y económico y a la migración masiva de venezolanos, han provocado que se demanden cada vez más dólares y se desarrolle un mercado paralelo al que acuden migrantes, inversionistas y población en general.

Ante ese crecimiento de la demanda de divisas y la reducción del flujo de petrodólares, el sistema cambiario venezolano ha sufrido choques sucesivos que han derivado en múltiples sistemas de subasta y control cambiario, sin contrarrestar la devaluación del bolívar.

Esa historia es la que permite entender los riesgos del petro. El criptoactivo no busca sustituir al bolívar como moneda nacional, sino ofrecer un instrumento que le permita al gobierno obtener recursos de inversores internacionales por fuera del sistema financiero, para eludir las sanciones estadounidenses y apaciguar la crisis económica.

Lea nuestra contribución en el diario La República.

Contribución del OLDS en el diario La República

Criptodivisa y criptoactivo no son lo mismo

La diferencia está en que un criptoactivo constituye un bien, o la promesa de un bien, que asegura una proporción de su valor —en este caso el petróleo y otros recursos naturales—. Por lo tanto el petro es una promesa de venta a futuro de petróleo venezolano y otros minerales.

Esa venta a futuro tiene características que conviene detallar:

  1. La promesa se hace sobre bienes naturales que aún deben ser explotados, lo que subordina al tenedor del criptoactivo a la actividad minera del Estado y sus concesionarias.
  2. La emisión y la minería se realizan de forma centralizada, desde el Observatorio del Blockchain y la Superintendencia de Criptomonedas y Actividades Conexas (SUPCACVEN).
  3. La minería del petro está regulada por el Registro de Mineros de Criptomonedas de Venezuela.
  4. La SUPCACVEN dispone del 17,6 % del total ofertado, lo que le otorga un amplio poder de mercado.
  5. La emisión está inicialmente restringida, pero se contemplan emisiones extraordinarias por iniciativa de la propia SUPCACVEN.

Estas condiciones otorgan al gobierno una serie de poderes que pueden leerse como riesgos del activo. Sumadas a la incapacidad institucional demostrada para sostener una economía sana y un bolívar estable, incrementan la inseguridad frente al petro por más respaldo en bienes que este tenga: el propio bolívar está respaldado por la economía venezolana, sus recursos naturales y el Estado, y eso no lo ha librado de la pérdida de confianza.

Riesgos adicionales por su condición de criptoactivo

  • Riesgo regional. Puede utilizarse para obtener recursos de forma anónima y desregulada, procedentes tanto de actividades lícitas como ilícitas. Recursos del narcotráfico podrían ser lavados y reconocidos como lícitos por el Estado venezolano.
  • Dilución deliberada. La posibilidad de emitir por encima del monto inicial permitiría al gobierno depreciar el activo y reducir así su deuda con los tenedores. Es viable porque el marco normativo del petro puede cambiarse y porque la SUPCACVEN poseerá más del 17 % del total.
  • Riesgo jurídico. El respaldo se sostiene en una promesa de venta futura de petróleo, pero según la Constitución venezolana los recursos del subsuelo son bienes públicos y no bienes del Estado, por lo que la Asamblea Nacional puede anular la promesa al no haber sido aprobada por ella.

Todo esto reduce la viabilidad y el atractivo del petro, principalmente porque la base de cualquier sistema monetario o financiero es la credibilidad, que es precisamente de lo que carece el gobierno.


Análisis de opinión. El Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible es una institución de enfoque técnico; las opiniones de esta pieza son responsabilidad de su autor.

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