El OLDS lleva la propuesta de ADOMCID al sistema político dominicano

Propuesta de creación de la Agencia Dominicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo

El 23 de julio de 2024 el Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible (OLDS) llevó su propuesta de una Agencia Dominicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (ADOMCID) al sistema político dominicano, con una nota de prensa —«El Observatorio Latinoamericano dice que República Dominicana posee capacidad para ser referente de democracia global»— y una serie de cartas dirigidas a expresidentes, al Congreso Nacional y al cuerpo diplomático.

No fue un documento enviado y olvidado. Fue una campaña con destinatarios con nombre.

Qué se envió, y a quién

La propuesta técnica —redactada en formato de decreto presidencial y declarada de dominio público en febrero de 2022— se acompañó de cartas nominales a Hipólito Mejía, Danilo Medina, Leonel Fernández, Eduardo Estrella y Pacheco, además de una comunicación a la Embajada de Suiza.

El expediente incluyó también el marco regional en el que la propuesta se apoya: la Declaración de la Alianza para el Desarrollo en Democracia y la Declaración de San José.

El estudio comparado detrás

La propuesta no se sostiene en una intuición institucional. Detrás hay una revisión de cómo resolvieron el mismo problema otros países, organizada por caso: España, Colombia, México y la CEPAL, más el diagnóstico del propio sistema dominicano y un inventario de agencias de cooperación internacional.

Esa comparación es la que produce el argumento.


El argumento, en tres datos

Primero: el dilema de renta media. República Dominicana no es lo bastante pobre para recibir asistencia oficial al desarrollo en los volúmenes de antes, ni lo bastante próspera para prescindir de ella. Los fondos de cooperación internacional recibidos cayeron un 70 % entre 2015 y 2019 (OCDE, 2019), mientras el 23,4 % de la población vivía en pobreza y la deuda pública rondaba el 70 % del producto interno bruto (PIB).

Segundo: la institucionalidad está fragmentada. El Sistema Nacional de Cooperación Internacional para el Desarrollo (SINACID) tiene tres entes rectores: el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo (MEPyD), a través de su Viceministerio de Cooperación Internacional y dos direcciones; la Cancillería (MIREX), con tres viceministerios; y Hacienda, que gestiona el presupuesto. Estados Unidos, Alemania, España, Francia, Colombia, México, Chile y Brasil, entre otros, unificaron esas funciones en una agencia. Unificar reduce duplicidad, burocracia, rivalidades y quiebres de comunicación entre entidades del mismo gobierno.

Tercero, y es el dato más elocuente: al construir su catálogo de oferta y demanda de cooperación, Colombia identificó 560 líneas de demanda y 350 buenas prácticas (APC Colombia, 2018). El ejercicio equivalente en República Dominicana identificó seis buenas prácticas (MEPyD, 2020).

Seis. No es que el país no tenga qué ofrecer: es que no tiene quién lo inventaríe.

Qué proponía crear

Una agencia que unifique el Viceministerio de Cooperación Internacional del MEPyD y las funciones correspondientes del MIREX, posiblemente adscrita a la Presidencia, que asuma la cooperación bilateral y multilateral en sus tres formas —tradicional, Sur-Sur y triangular—. Con tres piezas concretas:

  • Un catálogo priorizado de demandas y ofertas de cooperación, construido con estudios de necesidades y capacidades, que permita transmitir experiencia a entidades públicas y privadas de otros países en el orden nacional, provincial y municipal.
  • Revisión de las misiones diplomáticas en el exterior, con personal asignado específicamente a detectar opciones de cooperación.
  • Un fondo especial de cooperación que permita desplegar misiones dominicanas —humanitarias, médicas, deportivas y profesionales— de forma transparente, ordenada y eficiente.

Y una prioridad explícita: la cooperación triangular, donde un tercer país financia la actividad. Es la vía por la que un país sin recursos excedentes puede igualmente ejercer como oferente.

Por qué el Caribe, y por qué Haití

El calentamiento global incrementa la frecuencia y la severidad de los desastres en la región —Haití, Puerto Rico, Bahamas y Honduras en años recientes—. Es el ámbito donde República Dominicana tiene experiencia transferible y donde la cooperación Sur-Sur produce beneficios que superan con holgura sus costos.

Y está Haití, en crisis económica, política y social, agravada por eventos naturales adversos. Favorecer su estabilización y movilizar recursos internacionales a ambos lados de la frontera es, además de una obligación de vecindad, algo que hoy se hace sin una estrategia articulada. Una agencia le daría esa estrategia.

Una nota sobre el método

El OLDS es un observatorio, y esta es una de las dos funciones que ejerce: además de medir, formula propuestas de política pública y las pone en dominio público para que cualquiera las tome sin pedir permiso. Así se publicó la propuesta en 2022, y así se mantiene.

La idea se planteó por primera vez en 2021, en la columna del observatorio en Acento, «Necesitamos una Agencia Dominicana de Cooperación (ADC)». Se estructuró técnicamente en 2022. Se llevó al sistema político en 2024.


Fuentes: nota de prensa del OLDS del 23 de julio de 2024 · Propuesta ADOMCID, OLDS, 1 de febrero de 2022 · Castillo Aroca, A., «Necesitamos una Agencia Dominicana de Cooperación (ADC)», Acento · OCDE (2019) · APC Colombia (2018) · MEPyD (2020).

0 Comentarios