Colombia: migrantes venezolanos sufren graves carencias laborales

Infografía del OLDS sobre las condiciones laborales de los migrantes venezolanos en Colombia, 2017

Los migrantes venezolanos que llegaron a Colombia en 2017 tienen más años de educación y menos edad que la población colombiana, y aun así más del 94 % trabaja en la informalidad y su desempleo supera el 20 %. Ese contraste —capital humano alto, inserción laboral mala— es el hallazgo de esta segunda infografía del Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible (OLDS) sobre Venezuela.

Migración y vulnerabilidad laboral

La crisis económica, política y social de Venezuela ha generado la migración masiva y forzada de cientos de miles de personas. Cerca de tres millones de venezolanos han abandonado su país en las últimas décadas, y al menos 1,2 millones lo hicieron en los años recientes, según el investigador de migraciones de la Universidad Central de Venezuela Tomás Páez, entrevistado por el Diario de las Américas.

En Colombia, en menos de seis meses la migración venezolana creció un 62 % hasta alcanzar los 550.000 migrantes a diciembre de 2017, según Migración Colombia. Ese incremento repentino chocó con una capacidad de absorción limitada: el mercado laboral colombiano no tenía el dinamismo suficiente para integrar a los nuevos migrantes, porque el país todavía salía de una desaceleración económica.

Nota metodológica

Los datos provienen del módulo migratorio de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) de 2017, del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) de Colombia.

Los resultados pueden contener sesgo, porque la GEIH no contempla un factor de expansión para la migración venezolana. Aun con esa limitación, es la fuente que ofrece más información laboral y migratoria del país.

Qué muestran los datos

Infografía: ¿Cómo están los venezolanos que viven en Colombia? Características demográficas y laborales a diciembre de 2017

Clic en la imagen para abrir la versión interactiva.

La migración venezolana llega con dos rasgos que pueden beneficiar a Colombia en términos económicos. Por un lado es más joven, lo que implica una expansión de la fuerza de trabajo y, con ella, un posible incremento en la tasa de crecimiento potencial de la economía a largo plazo. Por otro, presenta más años de educación que la población colombiana, lo que mejora el acervo de capital humano del país. A eso se suman los beneficios del intercambio cultural.

Pero se observan altas tasas de desprotección, tanto en salud como ante riesgos laborales, porque la migración reciente experimenta un desempleo superior al 20 % y una informalidad que supera el 94 %. Esto implica una alta tasa de subempleo y el desaprovechamiento de las capacidades productivas de esa población.

Si a eso se añade que más de la mitad de esta población enfrenta riesgos humanitarios y ha sido catalogada como refugiada, se hace necesario emprender acciones orientadas a su integración en la sociedad colombiana: no solo para protegerla ante las vulnerabilidades que presenta, sino para incorporar sus capacidades al mercado laboral y a los esfuerzos del país por alcanzar el desarrollo sostenible.

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Cartografía de la diáspora venezolana en 2017, donde el OLDS localiza a 1,5 millones de personas venezolanas en quince países.


Alberto Castillo Aroca · Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible

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