Venezuela y su aislamiento político: consecuencias de la diplomacia y la economía chavista

Desde que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano intentó adjudicarse la función legislativa de la Asamblea Nacional, controlada por la oposición, en marzo de 2017, diversos actores civiles y políticos del continente han denunciado la ruptura del orden constitucional venezolano y el desenmascaramiento de un gobierno dictatorial. Esto a causa de la concentración del poder, la persecución política y la violación de los derechos humanos.

En este contexto, el Secretario General de la OEA, Luís Almagro, lideró un movimiento al interior de la organización para aplicar la Carta Democrática Interamericana, de la cual Venezuela es signataria. Sin embargo, efectuar iniciativas como estas fue imposible debido al voto en contra de los aliados de Venezuela.

No obstante, el pasado 5 de junio ha cambiado el panorama y por primera vez la OEA aprueba una resolución condenatoria hacia Venezuela en la cual se desconocen las elecciones del 20 de mayo de 2018 en las que fue proclamado vencedor Nicolás Maduro Moros.

(Véase:  Elecciones en Venezuela: desconocimiento, desconfianza y abstención)

Ante esta situación se hace necesario plantear la pregunta ¿qué ha cambiado desde marzo de 2017 y por qué hasta ahora la OEA ha elevado el tono hacia Venezuela?. Para dar respuesta se hace necesario analizar diversos hechos políticos que han impactado el liderazgo venezolano en la región y la lealtad de sus aliados, ya que, si bien en 2017 Venezuela tuvo el respaldo de 10 países para evitar el debate sobre la ruptura del orden constitucional, en la actualidad sólo ha mantenido el apoyo de 3 para evitar la resolución de la OEA.

En el siguiente mapa se pueden observar los resultados de la votación de 2017. En rojo se encuentran los países que votaron a favor y mantuvieron una postura crítica contra Nicolás Maduro y en verde quienes votaron en contra del debate, posición que beneficiaba al gobierno venezolano.

En este sentido, el gobierno recibió el apoyo de 10 países: Bolivia, Dominica, Ecuador, El Salvador, Haití, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas y Surinam.



Por otra parte, en el siguiente mapa se observan las votaciones de 2018 sobre en cuanto a la resolución en desconocimiento de las elecciones del 20 de mayo. En el mismo se destaca que Venezuela sólo recibió el apoyo de 3 países (en verde): Bolivia, Dominica y San Vicente y las Granadinas. En cambio, los países que antes habían apoyado a Venezuela optaron por abstenerse destacándose el caso de República Dominicana que votó a favor de la resolución y con ello desconoció la elección de Nicolás Maduro. Hecho que será analizado más adelante.


(Véase: datos en Harvard Dataverse. En el OLDS promovemos la utilización de datos en abierto.)
 

Deterioro de la imagen del gobierno venezolano

Como se puede observar en el mapeo de las votaciones con respecto a Venezuela en el año 2017 y 2018, el gobierno de Nicolás Maduro pasó de contar con el apoyo de 10 países en la OEA a mantener tan sólo 3, de los cuales 2 son microestados del Caribe.

Este resultado podría explicarse por el manejo diplomático y la política interna que ha mantenido el gobierno venezolano, las cuales han provocado un deterioro de su imagen a nivel internacional. Esto sin un aparente interés del gobierno por evitarlo.

Esta situación podría ser interpretada como un autosaboteo del gobierno venezolano o como una muestra de desinterés con respecto a la opinión internacional, ya que las acciones que este ha tomado habrían podido evitarse, como es el caso de:
  • La convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente con funciones legislativas en paralelo a la Asamblea Nacional controlada por la oposición.
  • La persecución a magistrados juramentados por la Asamblea Nacional para asumir la dirección del TSJ.
  • La inhabilitación de los principales líderes y partidos opositores.
  • La convocatoria de elecciones anticipadas.
  • La ejecución extrajudicial de Oscar Pérez y un grupo de disidentes del CIPC tras la declaración de su voluntad de entrega pacífica, entre otros.

En este sentido se podría concluir que la reputación del gobierno ha perdido importancia para este y que su accionar se ha dedicado a concentrar el poder y excluir y confinar a las fuerzas alternativas del país.

Sin embargo, estos hechos no explican por sí solos la perdida de apoyo que ha experimentado Venezuela. Entre las causas del distanciamiento de sus aliados también se debe destacar el liderazgo y la presión diplomática que ha generado el denominado Grupo de Lima, una coalición de 14 países críticos al gobierno de Nicolás Maduro y el colapso de la empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esta última causa podría implicar el cese de exportaciones de petróleo a precio preferencial a través del programa PetroCaribe, con el cual el expresidente Hugo Chávez pudo extender su influencia.

(Véase: Venezuela dejará de exportar petróleo a finales

El eventual término de PetroCaribe puede ser un factor que haya diluído el control del gobierno bolivariano sobre la región y la lealtad de sus aliados. De igual modo, se debe resaltar que la influencia del programa ha declinado tras la caída de los precios del petrólo, el cual alcanzó más de 100 dólares por barril en 2013 y para mayo de 2018 se ubicaba en torno a 68 dólares.

(Véase: Belice se retira de Petrocaribe por fallas de PDVSA en el suministro de petróleo)

Este hecho resulta especialmente importante al analizar que los países que le restaron su apoyo oficial al gobierno venezolano eran fieles aliados y beneficiarios de PetroCaribe, como es el caso de: El Salvador, Haití, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves y Surinam.

El distanciamiento de República Dominicana

Por otro lado, el distanciamiento de República Dominicana puede explicarse como una consecuencia del fracaso de los diálogos entre gobierno y oposición en este país, a causa de la convocatoria a elecciones adelantadas por parte de la Asamblea Nacional Constituyente afín a Nicolás Maduro.

Este hecho y el anuncio de diálogos en el país sin el conocimiento y consentimiento del presidente dominicano Danilo Medina parecen haber generado malestar y ser las causas del distanciamiento de este tradicional aliado a Venezuela.
No obstante, otra posible causa puede ser las presiones del Grupo de Lima y Estados Unidos y la necesidad del gobierno dominicano de contar con apoyo diplomático para entrar a formar parte del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tesis que ha sido insinuada por altos dirigentes del chavismo como Diosdado Cabello.

(Véase: declaraciones de Diosdado Cabello sobre resolución de la OEA contra Venezuela)

Un gobierno aislado y desconocido

En este contexto, Nicolás Maduro parece más aislado que nunca, hecho que se agrava con la elección de un gobierno sumamente crítico en Colombia.

Por otro lado, se mantiene la preocupación ante la crisis humanitaria en Venezuela y el futuro del gobierno bolivariano que ha sido desconocido por casi la totalidad de los países.


Alberto Castillo Aroca
Subdirector del OLDS 
Miembro de la Mesa Temática de Participación Política (MTPP)

*El Observatorio Latinoamericano de Desarrollo Sostenible - OLDS es una institución con un marcado enfoque técnico, por ello, las opiniones acá presentadas son responsabilidad de su autor y pueden no representar la posición institucional del OLDS.